Carmena lo ha planteado así en una carta abierta dirigida a la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en funciones, Isabel García Tejerina, en la que insta al Gobierno de España a negociar de forma urgente la nueva directiva europea sobre el límite de emisiones nacionales a los gases contaminantes (National Emission Ceilings) e implantar una política común sobre aire limpio.
«La Comisión Europea ha presentado propuestas que ayudarían a frenar la gravedad y la expansión de la contaminación atmosférica, considerada una emergencia de salud pública», expone Carmena en la carta. «Estamos seriamente preocupados por la intención del Consejo Europeo de rebajar el contenido de dicha directiva, lo que causaría unas 16.000 muertes prematuras más cada año», ha añadido.
La carta forma parte de una iniciativa respaldada por 36 asociaciones europeas dedicadas a la salud pública, el medio ambiente, la agricultura ecológica y la protección de animales, así como por varias alcaldías de países miembros de la Unión Europea.
Los principales puntos sobre los que el Ayuntamiento de Madrid pide que se enfoquen las negociaciones de la nueva directiva incluyen un compromiso para reducir las emisiones hasta conseguir al menos un 52 por ciento de mejora en la salud de los ciudadanos en toda la UE para 2030, como se propuso en la Comisión Europea y en el Parlamento Europeo. El acento lo ponen en evitar la rebaja de las medidas para la reducción de las emisiones de dióxido de nitrógeno y de las partículas en suspen …
El Consistorio apoya los objetivos vinculantes para el año 2025 propuestos por el Parlamento Europeo. «La rápida puesta en marcha de las medidas para frenar la contaminación del medio ambiente debe ser una prioridad ya que esperar hasta 2030 no haría más que prolongar en el tiempo la mortalidad prematura», defiende el Ayuntamiento.
También rechazan la «flexibilidad innecesaria, como la adaptación de los inventarios de emisiones y de los factores de emisiones, así como las medias calculadas sobre tres años, que no tienen justificación ninguna y que reducirían los ambiciosos objetivos de la directiva».
Los firmantes apoyan las disposiciones que permitan el acceso del público a la información, de forma que todos los ciudadanos puedan participar en la creación de programas a nivel nacional para controlar la contaminación atmosférica y llevar a cabo acciones judiciales en caso de que los gobiernos nos respeten la directiva.
«Respirar aire puro es una de las necesidades humanas más fundamentales. Todo ciudadano tiene el derecho de crecer, vivir y trabajar en un ambiente que promueva su salud, en vez de amenazarla», ha argumentado Carmena.
Junto con ella, alcaldes de ciudades como Viena, Copenhague, Estocolmo, Atenas, Londres y París han hecho llegar estas reivindicaciones a sus negociadores correspondientes, exigiendo una actuación «firme y comprometida» desde la UE. «Es el momento de actuar. Cuanto más se demore, más se incrementará el número de muertes prematuras, el impacto negativo en la salud y el coste en la sanidad pública», ha destacado Manuela Carmena.
Fuente: Europa press