Con la política para el mejoramiento de la calidad del aire se establecen estrategias y metas a 2028 para prevenir la contaminación del aire.
El Gobierno Nacional, mediante la aprobación del documento Conpes de Política para el mejoramiento de la calidad del aire, garantizará la prevención y control de la contaminación con estrategias que mejoren la gestión de este recurso.
Se estiman inversiones de $16.637 millones entre 2019 y 2028 para la implementación de la política.
“Aunque la calidad del aire en Colombia es mejor que la de países con ingresos similares, la población percibe que el problema va en aumento. A nivel internacional hay evidencia que, al adoptar mejores tecnologías en sectores como el transporte y la industria, la calidad del aire mejora. Los países con mayor PIB per cápita tienen la mejor calidad del aire a nivel global”, aseguró el director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Luis Fernando Mejía.
En el mundo, en 2016, el 87% de la población vivía en lugares con una calidad del aire perjudicial para la salud.
Aunque en el territorio nacional solo el 17% de los municipios que mide la calidad del aire incumplen la norma nacional, la concentración promedio de partículas inferiores a 10 micras (PM10), en el país es superior a los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En 2016, 41 municipios midieron la calidad del aire.
La contaminación del aire en el país es generada en 78% por emisiones de camiones, buses y motos; y el resto proviene de la industria.
En 2015, aproximadamente 8.000 muertes estarían relacionadas con ese problema, cuyos costos se estiman entre $1,9 billones y $12,3 billones, lo que representó entre el 0,2% y 1,5% del PIB de ese año.
De los municipios con más de 150.000 habitantes, el 36% no cuenta con Sistema de Vigilancia de la Calidad del Aire (SVCA) y el 92% no implementa planes de prevención, reducción y control de la contaminación del aire.
De la misma manera, el 85% de las 13 principales ciudades del país no realiza gestión del riesgo ante episodios críticos de contaminación del aire, ni promueve la participación ciudadana.
En el marco de la aprobación de esta política, Mejía explicó los retos a ser abordados por los sectores de transporte, industria, energía, ambiente, vivienda y salud, y con una mayor articulación entre la nación y los territorios. Entre las recomendaciones se encuentran:
• Modernizar el parque automotor mediante la incorporación de tecnologías limpias y la desintegración de vehículos contaminantes.
• Continuar mejorando la calidad de la gasolina y el diésel.
• Implementar herramientas para mejorar la movilidad en las ciudades mediante el uso de etiquetas en los vehículos de acuerdo con su tecnología.
• Reducir la evasión de las revisiones técnico-mecánicas.
• Fomentar la reconversión tecnológica y la innovación en la industria.
• Mejorar el procedimiento de acceso a incentivos tributarios para la adquisición de tecnologías menos contaminantes y sistemas de control de emisiones, así como otros mecanismos de financiación.
• Aumentar la implementación de planes de prevención, reducción y control de la contaminación del aire, así como fortalecer la generación de información de emisiones y calidad del aire.
Fuente: Presidencia