Que no desestimen y tampoco ignoren las recomendaciones de las autoridades ambientales porque el asunto es delicado, es la sugerencia que hace el médico neumólogo y profesor en la Facultad de Medicina de laUniversidad de Antioquia, William Parra, a propósito del estado de Alerta por mala calidad de aire en el Área Metropolitana del valle de Aburrá.
De acuerdo con el experto, son los síntomas tan ‘normales’, como gripa o irritación en los ojos, lo que hace más complejo que las personas acaten las medidas de cuidado que se deben tomar mientras se mantiene el estado de alerta.
Inclusive, añadió que será solo en unos años cuando las personas desarrollen enfermedades por la contaminación de hoy en día, tales como problemas cardiovasculares y asma severa en los niños.
“Todos debemos colaborar porque la contaminación es el asesino invisible, nos lo tenemos que tomar en serio, como el asesino invisible que es, invisible porque nadie se sienten afectado, porque la contaminación tiene una fase aguda, molestias respiratorias, pero las consecuencias más graves son a largo plazo, con problemas cardiovasculares, cerebro vasculares, en los niños se desarrollan cuadros de asma, enfermedades respiratorias”, explicó el doctor Parra, profesor universitario.
Aclaró, sin embargo, que por este tiempo, el cambio de temporada seca a lluvias, los virus predominan y hacen más severo el impacto negativo sobre los ciudadanos.
“Por la época de lluvias se disparan los problemas respiratorios, los virus y los cambios de temperatura pero la contaminación contribuye a que los cuadros sean más severos”, dijo el médico Parra.
Pero, también criticó y consideró poco eficientes las medidas adoptadas por las autoridades ambientales para evitar o prevenir o contrarrestar mayores perjuicios en las personas.
“Llama la atención que los carros particulares solo aportan el 5% en esa contaminación y resulta que persiguen vehículos particulares cuando los grandes determinadores de la contaminación son los buses que andan con Diésel catalogado como cancerígeno y los buses funcionan con diésel, y las fuentes fijas y allá es donde debe dirigirse la atención”, consideró el doctor William.
También criticó que no se haya suspendido el servicio en las ciclorrutas porque los peatones son los que están expuestos a esto contaminantes.
“En estado de alerta no debe haber ciclorrutas porque quienes andan a pie están más expuestas, tienen el doble de posibilidad de recoger el material contaminado”, concluyó el profesor Parra.
Fuente: Caracol