El dieselgate sigue saliéndole caro a Volkswagen al otro lado del charco. El fabricante alemán ha anunciado que ha llegado a un acuerdo con sus concesionarios en Estados Unidos para zanjar sus reclamaciones por el escándalo de los motores trucados: les pagará en efectivo hasta 1.208 millones de dólares (equivalentes a 1.076 millones de euros).
Dicha cuantía pretende resarcirles de los problemas pasados y presentes, así como de las pérdidas futuras que el escándalo pudiera provocar en el valor de las franquicias, y se suma a las indemnizaciones que Volkswagen aceptó pagar el pasado junio a los consumidores estadounidenses afectados. Los propietarios de cada uno de los 482.000 vehículos manipulados recibirán 5.000 dólares -4.500 euros- para poner punto final al dieselgate, lo que a la firma alemana le supone un desembolso total de 14.700 millones de dólares -13.100 millones de euros-, según lo acordado con las autoridades americanas.
El nuevo pacto alcanzado con los concesionarios -las partes ya habían anunciado el 25 de agosto un preacuerdo- tiene que ser ahora aprobado por el juez Charles R. Breyer, que preside los procedimientos federales Multidistrito Litigios (MDL) relacionados con el dieselgate, según informó la automovilística.
En cualquier caso, y como ya ocurrió con las indemnizaciones a los propietarios de los vehículos manipulados, el acuerdo solo afecta a los concesionarios de Estados Unidos. Y es que, según recoge la compañía alemana en un comunicado, los elementos jurídicos y fácticos relativos a los vehículos TDI difieren en el país.

Un año del escándalo

El escándalo de los motores diesel de la firma alemana Volkswagen acaba de cumplir un año. Saltó a la luz el 21 de septiembre del 2015, después de que el fabricante reconociera que había alterado los motores de 11 millones de vehículos en el mundo para maquillar sus emisiones. El dieselgate se tradujo para el gigante alemán en las primeras pérdidas en más de dos décadas.
Fuente: La Voz de Galicia